Carta abierta a Ángeles González-Sinde

. 10 abril, 2009

Estimada ministra,
Deseo felicitarle por el puesto que acaba de obtener y deseo también que sea capaz de estar a la altura de un puesto de tanta resposabilidad como el que usted sustenta. Desde su nombramiento han aparecido multitud de artículos y comentarios en toda la red criticando su toma de posesión, debido a los discursos que usted ha realizado hasta el momento . Discursos como "para que queremos nosecuantos megas de conexión a internet si para leer el correo electrónico nos vale con muy poco". Lo se, no es literal, pero es más o menos lo que usted quería decir, asumiendo que esos "nosecuantos megas" que nos sobran de ancho de banda, restando lo que usted utiliza para leer el correo (que veo que es más bien poco ya que parece que no recibe documentación adjunta de gran peso) la utilizamos para lo que usted denomina descargas ilegas.
Por eso quiero decirle desde estas líneas que las descargas en sí no son ilegales. No están identificadas como delito en el código penal. En cambio, si se demuestra que hay ánimo de lucro en esas descargas (venta o distribución del material protegido por derechos de autor) sí que constituye objeto de delito. Así mismo, el proporcionar enlaces a descarga de ficheros (música, películas, libros...) protegidos por derechos de autor obtiendo a través de ellos beneficio económico, también es objeto de delito. Vease sitios web con enlaces a ficheros protegidos, financiados por campañas de publicidad de terceros por las que el autor obtiene beneficio. Por lo tanto, si no se demuestra que existe ánimo de lucro tras una descarga, no se comete un delito.
¿Acaso no voy a poder escuchar un disco antes de comprarlo? Al precio al que está la música hoy en día y con los tiempos de "bonanza económica" que vivimos, no creo que muchas personas estén dispuestas a pagar entre 12 y 24 € por un material que desconocen, o que del que conocen un porcentanje muy escaso. Algunos de nosotros, tras la descarga de este tipo de material, si consideramos que merece la pena el trabajo del autor como para pagar el precio que dicen que cuesta, corremos a comprarlo, a comprar entradas para actuaciones, entradas para el cine / teatro... y todas estas compras las hacemos a través de internet, con todos esos megas que nos sobran de leer el correo.
Para realizar esa compra necesitamos saber que nuestros datos bancarios están protegidos, para lo cual es necesrio un ancho de banda mayor, principalmente para que la comunicación no se vea interrumpida durante la operación por el escaso ancho de banda disponible e incluso me atrevería a decir que debido a los protocolos de seguridad que nos aseguran que esos datos están encriptados y no se va a relizar ningún desfalco en nuestras cuentas bancarias.
Otro caso, más relacionado con la cultura, es la promoción de nuevos artistas. ¿Cónoce usted a los Arctic Monkeys? Son un grupo musical que decidieron dejar de lado las multinacionales que no hacían más que quedarse con el dinero que a ellos tanto esfuerzo le había costado ganar. Gracias a los megas que nos sobran, pudieron colgar su trabajo en internet para que todos pudieramos conocerlos. La aceptación creo que ya sabe cual es, y si no lo sabe, documentesé un poco.
¿Y que me dice de esos artistas, actores, productores en proyectos, que no cuenta con el apoyo económico necesario para lanzar su carrera? Muchos ellos hacen sus creaciones audiovisuales como bien pueden para luego publicarlas en plataformas como youtube o vimeo y esperar la reacción de los internautas. Claro, que para eso, necesitan esos megas que nos sobra del correo electrónico ya que en caso contrario, sería imposible la publicación de dicho material.
En cuanto al uso personal de esos megas que nos sobran, le voy a poner un ejemplo que creo que entendrá muy facilmente. Yo personalmente, cuando vuelvo de vacaciones, publico mis fotos en alguna de las múltiples plataformas que hay para ello, avisando luego a mis compañe@s de viaje de que las fotos están disponibles y pueden descargarlas. Este simple hecho de compartir las fotos, sería inviable sin esos megas de más. Simplemente tendría que hacer múltiples copias de las fotos en cd/dvd, previo pago del canón de derecho de autor del material (del que yo soy autor) y distribuirlo fisicamente entre las personas que considere oportuno. Personas que pueden residir fisicamente en mi mismo edificio o a más de mil kilómetros de distancia.
Quizá luego alguna de esas personas que ha recibido las fotos decida que quiere tenerlas impresas en papel fotográfico a alta calidad, para lo cual hoy en día, lo único que tenemos que hacer es acceder al sitio web de la tienda fotográfica que más nos guste, enviale las fotos (cada una puede tener entre 1 y 10 Mb mas o menos) y esperar a que las impriman y nos las envíen directamente a casa. ¿Me quiere explicar como puedo hacer eso sin esos megas que nos sobran de leer el correo electrónico?
Hoy en día, y debido al trabajo de las administraciones públicas provinciales, son muchos los datos que circulan a diario por la red para que los ministerios en Madrid estén al día de todos los movimientos realizados, por ejemplo para la declaración de la renta, temas agrícolas y ganaderos, incluso el simple hecho de comprarse un perrito y dar de alta su licencia. Cada cierto tiempo los datos de las comunidades autónomas referidos a estos y otros temas, son enviados a sus respectivos ministerios. ¿Sabe usted que pasaría si no dispusieramos de esos nosecuantos megas de más que nos sobran de leer el correo?
Por estas razones y otras muchas, el grupo de Facebook que pide su dimisión tiene ya casi 13.000 miembros, se han creado grupos similares en otras plataformas, cuentas en twitter pidiendo su dimisión y un largo etcetera.
Señora ministra, si usted tan sólo utiliza la red para leer y enviar correos electrónicos, como se hacía en el año 1999, no piense también que el resto nos hemos quedado, tecnológicamente hablando, en 1999. Algunos vivimos a día de de hoy, y necesitamos esos megas que nos sobran, entre otras cosas, para hacer alguna de las operaciones que aquí le he mencionado.
Sinceramente, espero que reflexione en su discurso y como le he dicho al principio, esté a la altura del cargo que representa.



 

^